Calella de Palafrugell está situado en la costa brava. Para mi uno de los lugares mas
bellos de la región donde resido. La costa brava, junto con Calella de Palafrugell es uno de los puntos costeros donde el aroma a pueblo pescador o
los parajes naturales no han cedido mucho terreno a la fiebre
constructora. Si bien en temporada alta
nos será difícil encontrar un lugar donde apreciar este aspecto, siempre que lo
busques, te llevarás a casa una postal fotográfica gravada en tu retina para
siempre. La verdad es que ya somos muchos que adoramos estos rincones en la
costa brava, y yo tengo la suerte de poderlos apreciar en temporada baja, todo
un lujo.
Calella de Palafrugell como pueblo es encantador, un paseo por el casco antiguo o tomar
algo a orilla del mar atrae a mucha gente. La tradición más arraigada de este
pueblo es la pesca, tanto es así que es habitual encontrarse las barcas
ancladas en la misma playa incluso en verano. Los bañistas conviven con ellas
como algo totalmente natural, de hecho están ahí de toda la vida.
Sus
playas son especialmente pequeñas en forma de cala y podrás acceder a ellas través
del “cami de ronda” un camino que bordea prácticamente toda la costa brava.
Si tenéis
ocasión os recomiendo una excursión, “Cami de ronda” desde Calella de Palafrugell a Llafranc. Muy asequible para todo el mundo aunque no recomendable
para el tránsito de cochecitos de bebes. Encontrarás muy buenas las vistas, una
representación de lo que es el “cami de ronda” y una visita al pueblo vecino:
Llafranc. Algo que a mí me parece muy bucólico es encargar un arroz negro a la llegada de Llafranc, para disfrutarlo en la terraza de un restaurante
con vistas al mar. Eso si seguro que se lo cobran! ;-)
