martes, 14 de mayo de 2013

Primer contacto con el campismo

Si giro la cabeza y miro atrás tengo mas campismo en las venas de lo que jamás hubiera pensado. Mi primer contacto con el campismo ya fue a una temprana edad, tanto que casi no tengo recuerdos. De hecho creo que inconscientemente esto me ha influido mucho, ya que pocas veces he visitado un hotel y siempre me he decantado por una bonita cabaña de madera o una casita rústica.


Verano de 1984, ese niño soy yo!

Cuando yo ya era un niño bien pequeño mis padres contaban con una hergo bambi instalada en un camping, curiosamente justo a 5 minutos donde hoy vivo (veo la llamada de la naturaleza!!! ;-)). Era la escapatoria perfecta de Barcelona  donde imagino que mis padres intentarían estar el máximo tiempo posible.  Si veis un veterano del camping Victoria, preguntad por el "urbano" seguramente reconozcan al niño de la foto, ese soy Yo! 
Pero los sueños tienen sus sacrificios a si que con unos ahorros y la venta de la hergo, mis padres pudieron comprar un terreno donde construyeron una preciosa casa con jardín. Pero el que vive en una gran ciudad la escapatoria siempre es necesaria, así que acampábamos en la casita, todavía en construcción, en una canadiense los fines de semana e incluso el verano hasta que nos instalamos. Yo creo que por eso pudimos tener un trato tan fantástico con los vecinos, siempre ayudándonos!  Ya no se hacen vecinos como los de antes..


Recuerdos de infancia

Mi juventud está ligada a una tienda de campaña necesariamente. Bien sea a temprana edad en los casales de verano siempre hacíamos una noche fuera de casa aunque dormir no se dormía, no habían tiendas para todos y nos amontonábamos 10 chavales en una tienda ;-). O bien de adolescente íbamos en busca de las primeras farras económicas en la costa del Maresme. El caso es que no conozco a nadie que no haya dormido en una tienda, y yo no soy una excepción.

 Finalmente pasó mucho tiempo, tanto que ya ni recordaba que había otra manera de viajar. Al tener dos hijos muy seguidos, nos cortó en seco la sed viajera. De golpe dejamos de hacer trayectos de mas de 2 horas ya que eran un suplicio con un niño tan pequeño y un bebe. Así que un verano decidimos ir a un bungalow en un camping de tarragona. Al ver que los niños se encontraban en un lugar totalmente amable y que pudimos descansar se nos abrió un abanico de posibilidades enorme. El territorio esta lleno de  campings!
El caso es que aquí llega la anécdota curiosa, pensaba en ese momento que los que acampaban al otro lado con sus vehículos o tiendas estaban locos! Como iban a pasar unas vacaciones confortables en un espacio tan reducido. Tenia razón esta afición nos vuelve locos! Pero con el tiempo descubriré que pasaremos grandes momentos vacacionales y precisamente no hay nada de incomodidad. Realmente la culpa que yo hoy tenga una caravana es por un vecino y amigo que tenia una. Él fue quien me explicó todas las bondades de su caravana, aunque yo le llevara la contraria y le decía convencido que en el bungalow se estaba mucho mejor, se le notaba en la cara que estaba encantado... Finalmente, y solo por llevarle la contraria, me compré mi primera caravana.

Y vosotros cuando empezasteis? de que manera debutasteis?
;-)


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